Epicentro y parámetros técnicos del sismo
El movimiento telúrico se registró el lunes 10 de agosto a las 7:34 a.m. (hora local). De acuerdo con el reporte oficial del Servicio Geológico Colombiano (SGC) y la evaluación del Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS), el temblor alcanzó una magnitud de 7,4 en la escala de momento, situando su epicentro en el municipio de San José del Palmar, departamento del Chocó. A pesar de que la profundidad fue de aproximadamente 96 a 110 kilómetros —lo cual redujo el impacto directo devastador en superficie en comparación con un evento superficial—, la energía liberada provocó intensas sacudidas en más de 11 departamentos del país, sintiéndose además en naciones vecinas como Panamá y Ecuador.
Principales afectaciones y balance de víctimas
Las zonas del Eje Cafetero (especialmente las ciudades de Pereira, Manizales y Armenia), el departamento del Valle del Cauca y el Chocó concentran los mayores daños. Las autoridades de socorro e instituciones locales han confirmado un saldo preliminar que supera los 180 fallecidos y más de 1.200 heridos en las principales capitales y municipios afectados. Ciudades como Cali y Manizales reportaron grietas estructurales graves en edificaciones, caídas de mampostería, desprendimientos en templos y la evacuación preventiva de clínicas y centros administrativos.

Secuencia de réplicas y estado de la infraestructura vial
Posterior al evento principal, el SGC ha contabilizado decenas de réplicas, varias de ellas con magnitudes entre 3,8 y 4,8. En cuanto a las vías del país, la concesión Coviandina y las autoridades de tránsito procedieron con cierres preventivos en corredores clave, como la vía Bogotá – Villavicencio y tramos viales del occidente del país, para evaluar posibles deslizamientos o afectaciones en túneles y puentes. Las autoridades piden a la ciudadanía mantenerse informada exclusivamente a través de canales oficiales.
Respuesta gubernamental y declaración de desastre nacional
Ante la magnitud del evento y las necesidades de atención inmediata, el Gobierno Nacional declaró la situación de «Desastre Nacional» para coordinar de manera unificada los recursos de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), la Fuerza Pública y los ministerios. Desde el Puesto de Mando Unificado (PMU), la Presidencia ordenó el traslado prioritario de partidas presupuestales para respaldar las labores de búsqueda, rescate y habilitación de albergues temporales en el Eje Cafetero y el Pacífico colombiano.





