Los más recientes resultados de la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA), coordinada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), revelan un panorama crítico para la calidad de la educación en Colombia. Aplicada a una muestra representativa de jóvenes de 15 años en instituciones públicas y privadas, la prueba evidenció un deterioro acentuado en las habilidades básicas de aprendizaje, ubicando al país significativamente por debajo del promedio global de la OCDE y reabriendo la discusión sobre la efectividad de las políticas públicas pedagógicas implementadas en la última década.
Matemáticas y lectura concentran la mayor caída
El rendimiento en Matemáticas registró uno de los indicadores más preocupantes: cerca de 7 de cada 10 estudiantes colombianos (71 %) no alcanzaron el nivel mínimo de competencia esperada (Nivel 2), situando el puntaje nacional en 383 puntos, frente a una media OCDE de 472. Por su parte, la comprensión lectora también sufrió un retroceso sustancial, alcanzando apenas 399 puntos (10 puntos menos respecto a la medición previa). Estos datos reflejan graves dificultades estructurales para interpretar textos complejos, inferir información implícita o resolver problemas lógicos y cuantitativos del entorno cotidiano.

Solo un 1 % alcanza los niveles de excelencia
La brecha en el rendimiento de alto nivel es otra de las alarmas centrales del informe. En Colombia, menos del 1 % de los alumnos evaluados logró posicionarse en los rangos de desempeño superior (Niveles 5 y 6) en cualquiera de las tres áreas evaluadas. En contraste, el promedio de la OCDE sitúa a un 8 % de sus estudiantes en estos estándares de excelencia en Matemáticas. La escasez de estudiantes en los niveles superiores limita la formación de capital humano altamente capacitado en disciplinas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), indispensables para el desarrollo de la innovación científica y económica en el país.
El ligero avance registrado en ciencias
La única nota positiva del ciclo evaluativo se observó en el área de Ciencias, donde Colombia sumó tres puntos en comparación con el informe anterior, registrando una puntuación de 414 puntos. Aunque un 49 % de los alumnos no logró superar el umbral básico de competencia en esta disciplina, el leve incremento demostró mayor resiliencia en la enseñanza de las ciencias naturales. No obstante, analistas independientes y académicos enfatizan que este repunte es marginal y resulta insuficiente para cerrar el rezago acumulado en relación con los estándares internacionales.

El análisis detallado de la OCDE y el ICFES vincula los bajos resultados con factores multifactoriales. Entre ellos destacan la brecha persistente de calidad entre zonas urbanas y rurales, las disparidades socioeconómicas entre colegios oficiales y privados, y la pérdida de hábitos de lectura analítica en soporte físico. Adicionalmente, el informe señala el impacto negativo del uso no guiado de dispositivos digitales y redes sociales dentro del aula, además de climas escolares afectados por el acoso, la infraestructura deficiente y la baja involucración de las familias en el proceso formativo.
Fuerte debate sobre las reformas al sistema educativo
La divulgación del informe impulsó una intensa confrontación política e institucional sobre las reformas requeridas en el sector. Múltiples sectores parlamentarios y de la sociedad civil exigen implementar esquemas de evaluación docente basados en desempeño, la expansión de colegios en concesión y una revisión profunda de la jornada única escolar. Por su parte, los gremios de educadores y el Ministerio de Educación defienden la necesidad de incrementar la inversión directa en infraestructura, garantizar financiación estable para el Programa de Alimentación Escolar (PAE) y priorizar la equidad social sin penalizar la labor del magisterio.




