El emprendimiento no es solo la forma en que una persona puede ganarse la vida, es también un impulso de valentía y determinación. En Belén, cada vez más mujeres han encontrado en sus proyectos una manera de cambiar sus vidas. Eva Jaramillo, creadora de «Arrechitos Food», es un claro ejemplo de cómo los sueños pueden convertirse en realidad y proyectarlos hacia el desarrollo social.
En ese sentido, Eva menciona que el paso más difícil fue, precisamente, iniciar: “¡Láncese!, ¡no lo piense!, tenga o no tenga dinero, el camino se irá mostrando”. Su experiencia refleja la realidad de muchas mujeres que, con dedicación, han construido negocios exitosos. Estas historias, llenas de esfuerzo, animan a otras a creer en sí mismas y a dar el primer paso hacia el emprendimiento.
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Desafíos y aprendizajes al iniciar un proyecto
Emprender en un inicio es un trasegar lleno de desafíos y muchas mujeres se enfrentan al miedo de fracasar, a la falta de recursos o al desconocimiento sobre cómo manejar un negocio. Eva es consciente que superar estas barreras requiere de inteligencia y humildad para aprender continuamente.
- Conexiones relevantes: «Hacer red es fundamental», dice Eva, destacando la importancia de construir relaciones con otras mujeres emprendedoras. Estas redes ofrecen apoyo emocional y también conocimientos prácticos y oportunidades de colaboración.
- Innovación constante: En «Arrechitos Food», su creadora optó por productos sin aditivos ni conservantes, estando a la par de las tendencias de alimentación saludable, lo que da un enfoque distinto a su marca, enfocándose en un público específico.
- Utiliza la tecnología: «Ahora las redes sociales también son una buena herramienta», dice Eva, subrayando que plataformas como Facebook o Instagram han sido clave para promocionar sus productos.
Inspiración desde la comuna
Las historias de mujeres emprendedoras de Belén son ejemplos de superación personal y también motores inspiradores de cambio social. Cada unidad de negocio que se crea, genera empleo y fortalece la economía local, a la vez que se convierte en una fuente de inspiración para otras mujeres.
La creadora de “Arrechitos Food” resalta cómo el apoyo mutuo entre emprendedoras tiene un alto impacto: “Hay mujeres de más de 60 años que emprenden y su energía y creatividad son un ejemplo”, lo que da por sentado que la edad no es un límite y que solo se debe tener la voluntad de iniciar un proyecto.
Recursos que hacen la diferencia
El éxito de muchas emprendedoras no sería posible sin los recursos que ofrece una ciudad como Medellín.
- Programas de formación: ofrecen capacitaciones en distintas áreas, todas relacionadas con el crecimiento del negocio, como marketing digital, por ejemplo, los cuales son muy comunes en internet y se ofrecen de manera gratuita.
- Fondos de apoyo: instituciones como Bancamía o el Fondo Emprender de El Sena incentivan la creación de empresa a través de créditos asequibles para mujeres emprendedoras.
- Ferias y mercados locales: existen espacios de ciudad que permiten a las mujeres emprendedoras ofrecer sus productos y hacer conexiones con sus pares.
¡Crean en los sueños!
Cada historia de éxito comienza con un primer paso. Las emprendedoras de Belén, como Eva, son una prueba de que los sueños pueden hacerse realidad con disciplina, esfuerzo y una dosis de creatividad.
Si usted tiene una idea de negocio que quiere convertir en realidad, siga el ejemplo de mujeres como Eva y aproveche las oportunidades que ofrece la institucionalidad y la tecnología que están al alcance de todos. Su historia puede ser la próxima en inspirar a otras a continuar el camino del éxito.
“En esta sociedad las mujeres hemos evolucionado y nos hemos vuelto más productivas y es necesario que todos los miembros de la familia trabajen para poder asumir el costo de la vida. Entonces es muy importante que la mujer se empodere, que sepa que puede producir, que puede pagar sus cosas, criar a sus hijos y evolucionar”, concluye diciendo la emprendedora Eva Jaramillo.