Foto referencia.

Eliana Fernanda Plaza Durango
Estudiante de odontología
Universidad de Antioquia

A menudo el mayor motivo por el cual asisten nuestros pacientes a consulta odontológica se debe a la presencia de un dolor intenso en su cavidad oral, muchos de estos pueden deberse a un sinfín de patologías, pero la más común y en su gran mayoría la responsable de estos se debe a la caries dental.

Las piezas dentarias se encuentran formadas por varios tejidos como el esmalte, la dentina y el tejido pulpar. Cuando hay un desbalance o desequilibrio en el pH de nuestra cavidad oral esto puede conllevar a la aparición de caries dental.

¿Qué la produce?

Usualmente cuando realizamos una mala limpieza de nuestros dientes, muchas bacterias de la cavidad oral se alimentan de los residuos que no son retirados adecuadamente produciendo un ácido que con el tiempo causa la desmineralización del esmalte dental ocasionado así la caries.

Cuando esta no es tratada a tiempo puede comprometer otros tejidos, como lo es la dentina o la pulpa dental resultando así en la aparición del dolor insoportable que muchos de nuestros pacientes relatan tener y llevando así a sensibilidad o patologías pulpares.

Esto se debe a que gran parte de la inervación del diente se encuentra en la pulpa dental, y solo un 10 a 20 % de las ramificaciones penetran hasta la dentina en su porción coronal o bien sea radicular.

Tipos de caries

El tratamiento incluye el uso de flúor, empaste y coronas. Los casos más graves pueden necesitar tratamiento de conducto radicular o extracción.

Muchas de nuestras lesiones cariosas comienzan como machas blancas en la superficie cervical de nuestros dientes afectando solo la capa más externa del esmalte. Sin embargo, puede aparecer en otras zonas y avanzar con el paso del tiempo.

Caries coronal: Su detección es más sencilla ya que consiste en la decoloración amarillenta de la pieza dental en su esmalte.

Caries en fisuras y surcos: Las bacterias pueden ingresar petrando el tejido dental. Esta caries tiene una mayor incidencia en dientes posteriores como pre-molares y molares por su cara oclusal y es especialmente común en niños y adolescentes. No queriendo decir que los adultos no deben estar atenta a ella.

Caries radicular: Con el paso del tiempo y una mala higiene oral el periodonto (la encía) comienza a retraerse quedando así expuesta la raíz, y a esta no estar protegida el daño actúa directamente. Además de ser unas de las principales causas de perdida dental.

Caries interdental o interproximal: Se refiere a las caries situadas entre dos dientes. Al ser un espacio de difícil acceso solemos acumular gran cantidad de placa en esta zona. No obstante, la seda dental será nuestra mejor amiga en estos casos.

Caries recidivante: Este tipo de caries son desarrolladas a partir de una restauración (calza) mal realizada; la cual puede quedar filtrando y por allí pueden ingresar las bacterias y ocasionar los daños.

¿Se puede prevenir la caries dental?

Sabiendo cómo se desarrolla la caries dental, podemos tomar medidas como lo es una adecuada higiene oral con un cepillado 3 veces al día, incluyendo la seda dental o los cepillos interproximales; además de manejar una dieta más balanceada minimizando la cantidad de consumo de azucares.

Y por último y no menos importante recordar asistir a su odontólogo periódicamente.

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