El diagnóstico temprano de dicha enfermedad es vital para la supervivencia de los pacientes. Foto referencia.

Eliana Fernanda Plaza Durango
Estudiante de odontología
Universidad de Antioquia

A diario usamos miles de pastas dentales, gran cantidad de enjuagues y mucha seda dental, las cuales nos hacen creer que tenemos una boca sana. Pero, ¿alguna vez hemos echado de ver otras estructuras bucales como la lengua, el paladar o el piso de boca, entre otras?

Queremos dar a conocer información sobre una enfermedad que en muchos casos no es visible, y que en otros puede pasar inadvertida si no se conocen sus signos y síntomas: el cáncer oral o cáncer bucal.

Lo anterior es un tumor maligno que puede establecerse en estructuras como labios, carrillos (parte interna de las mejillas), piso de boca, paladar duro y, sobretodo, la lengua.

Esto se da cuando existen cambios o mutaciones en el ADN (contenido genético) presente en las células de la cavidad oral.

Usualmente el 90 % de la población afectada son personas mayores de 40 años, con una prevalencia mayor en el género masculino. No obstante, datos científicos demuestran que en los últimos años las cifras han sido muy similares tanto para hombres como para mujeres, debido a la implementación de hábitos nocivos.

Foto: Revista Médica Clínica Las Condes.

Factores de riesgo

Algunos factores de riesgos que pueden actuar como agentes carcinogénicos o favorecedores del desarrollo de la enfermedad son:

● Tabaco – Cigarrillo: 8 de cada 10 pacientes con cáncer oral son fumadores de cigarrillo, puros, tabaco para mascar, pipa entre otros.

● Alcohol: sustancia que actúa sinérgicamente junto con el tabaco, generando permeabilidad de la mucosa permitiendo el paso de componentes carcinogénicos presentes en el tabaco.

● Edad

● Enfermedades inmunosupresoras

● Exposición a radiaciòn

● Genética

Estos, entre otros, son los factores que pueden actuar como agentes desarrolladores de cáncer.

Foto: Revista Médica Clínica Las Condes.

Síntomas

También consideramos conveniente que sean identificados algunos signos y síntomas que esta enfermedad puede causar.

  • Dolor o hipersensibilidad.
  • Hemorragia (sangrado abundante).
  • Disfagia (dificultad para deglutir o tragar).
  • Disgeusia (alteración en la percepción relacionada con el sentido del gusto).
  • Movilidad dentaria.
  • Úlceras en mucosa oral que no cicatrizan.
  • Úlceras que aumentan su tamaño con el paso del tiempo.
  • Eritroplasia y leucoplasia (manchas rojas o blancas en la mucosa oral).

El diagnóstico temprano de dicha enfermedad es vital para la supervivencia de los pacientes, es por esto que invitamos a toda la población y a todo prestador de la salud a realizar el examen exhaustivo de cada estructura de su cavidad oral, aprendiendo a conocer qué es normal y qué no lo es dentro de ella. Además de implementar dentro de su rutina diaria el cuidado oral.

Foto: Revista Médica Clínica Las Condes.

A continuación algunas sugerencias  para el autoexamen

  • Examine sus labios y la mucosa interna de estos.
  • Examine mucosa de la parte interna de las mejillas.
  • Palpe el piso de boca y verifique que no existan tejidos duros o úlceras en este.
  • Palpe vientre, punta y bordes de la lengua. Y con ayuda de gasas tome la punta de la lengua y extienda de forma que logre visibilizar la zona posterior de esta.
  • Visualice su paladar y en caso de tener prótesis retírela y verifique que no presente lesiones en el paladar.
  • Evalúe su paladar blando, amígdalas y úvula.
  • Por último y no menos importante, asista a su odontólogo con rigurosidad.

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